Es un tratamiento de sock, donde se aplica primero la venda caliente para disolver la grasa por un lapso de 15 minutos, luego se hace un masaje reductivo y se termina aplicando la venda fría durante 20 minutos, para tonificar lo que se disolvió.
Está indicado para personas con grasas o adiposidades localizadas. Se puede bajar hasta 6 centímetros en 20 sesiones, dependiendo del metabolismo de la persona y de los hábitos alimenticios.
El tratamiento se aplica de dos a tres veces por semana.
