Los masajes reductores actúan sobre el tejido conjuntivo y ayudan a mejorar la irrigación y el drenaje linfático y venoso con el objetivo de movilizar la grasa acumulada en una zona específica para moldear el cuerpo. El proceso de reducción se produce porque se liberan los ácidos grasos y toxinas acumuladas en la zona tratada.
Es importante sabe que los masajes anticelulíticos solo tendrán el efecto esperado si están bien hechos, ya que un mal masaje puede llegar a empeorar el cuadro de movilización de los tejidos y hasta puede ocurrir que la zona donde se concentra la mayor parte de la celulitis se endurezca.
Por estas razones el anticelulítico se recomienda cuando hay “piel de naranja” o adiposidad localizada. Se puede recomendar también la carboxiterapia como complemento y la ultracavitación. Todo combinado da un resultado más rápido y más efectivo.
Los masajes reductivos sirven para tratar la grasa localizada en abdomen, muslos, piernas, brazos, etc. Se aplica un masaje dos veces por semana, complementado con vendas frías y/o aparatología.
En el caso de los masajes reafirmantes, se utilizan maniobras de percusión para tonificar el tejido (la piel). En ese caso se aplican también máscaras a base de colágeno y elastina en el área tratada.
